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Saludamos desde aquí, con sincero gozo, el nacimiento de una nueva Obediencia masónica: LA GRAN LOGIA IBÉRICA UNIDA”. La nueva formación, convocada y presidida por el Muy Respetable Hermano Josep Corominas, se encuadra dentro de las coordenadas de la más acendrada Tradición masónica, viniendo con ello a ocupar un espacio hasta ahora vacío para muchos masones españoles. La G.L.I.U. recoge la antorcha de esa tradición histórica, fiel a los auténticos landmarks fundacionales de la Orden, inherentes a los Ritos o métodos de trabajo masónicos universalmente practicados, tratando de unir fraternalmente a cuantos “de otra forma permanecerían por siempre alejados” . Sus Logias trabajarán siguiendo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, tan arraigado en la masonería española, así como el Rito de York y otros métodos rituales, a elección de cada una de ellas. Su división territorial se adapta a la existente oficialmente dentro del Estado español, dando vida a sendas Grandes Logias Regionales. En breve, nos complacerá poder dar cuenta, desde este sitio, de la celebración del primer Convento o Asamblea General de la Gran Logia Ibérica Unida, en que serán sometidos a estudio y definitiva aprobación los Estatutos y Reglamento interior provisionales de la Obediencia que cuentan, inicialmente, con la adhesión y la bienvenida de un creciente número de Hermanos y Obediencias que saludan la feliz iniciativa. LOS ELEMENTOS DE REGULARIDAD MASÓNICA, según el documento “Fundamentos para un Derecho masónico interpotencial” de la Confederación Masónica Intermericana (C.M.I.) , recogidos por los Hermanos fundadores de la G.L.I.U., son esencialmente los siguientes: -
Regularidad de origen: esto es, una Gran Logia deberá haber sido legalmente reconocida por tres o más Logias regularmente constituidas y no ocupar territorios jurisdiccionados por otra Gran Logia regular. -
Reconocimiento de un principio superior e ideal, masónicamente designado como Gran Arquitecto del Universo. -
Integración exclusiva de la fraternidad por hombres libres. -
Jurisdicción exclusiva sobre los tres grados simbólicos, sin compartir su administración con ningún otro organismo. -
Uso, en los trabajos, de las Tres Grandes Luces de la Francmasonería: Volumen de la ley sagrada o moral, Escuadra y Compás. -
Prohibición de discusiones sectarias sobre política o religión. -
Ceremonial ritual, según fórmulas emblemáticas y relacionadas con el Arte de Construir, reserva de los trabajos y secreto iniciático masónico. -
Leyenda del Tercer Grado. -
Reconocimiento de los Antiguos Usos y Costumbres y de la fórmula de tolerancia exteriorizada en la Constitución de 1723.
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