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martes, 25 de marzo de 2008 |
Henry Francken, masón de origen holandés, desempeñó un papel capital en el surgimiento del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Nacido en torno a 1720, falleció en Kingston (Jamaica) en 1795. Había llegado a aquella isla antillana en 1757, adoptando allí la ciudadanía británica y ejerciendo como funcionario de aduanas y como intérprete de holandés ante el Tribunal del Vice-Almirantazgo. Francken representa el eslabón mayor entre el Rito de Perfección, de 25 grados, y el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Aunque no llegara a presenciar la eclosión de éste, sería en gran parte su trabajo y actividad masónica en aquella región del mundo lo que le haría surgir.
Todo comenzó a partir del encuentro de Francken con Etienne Morin. Parece ser que su primera entrevista tuvo lugar el 20 de enero de 1763, durante una escala de Morin en Jamaica, de viaje hacia Santo Domingo. Morin había obtenido de la Gran Logia de Francia la Patente que le autorizaba a administrar todos los grados masónicos superiores existentes en aquel tiempo y tuvo el mérito de transmitir fielmente aquel legado, tanto en Santo Domingo, entre 1764 y 1765, como en Jamaica a partir de 1766. A ambos hombres los unió una estrecha amistad y Francken fue el primer Gran Inspector General Adjunto nombrado por Morin. Francken se trasladó por dos años a las colonias británicas de Norteamérica en 1767. Durante su estancia allí fundó en Albany (Nueva York) una Logia de Perfección, llamada “La Inefable”, el 11 de enero de 1768. La Patente utilizada al efecto indicaba que Francken actuaba en virtud del poder conferido por Etienne Morin. Mediante Patente emitida el 6 de diciembre de 1768, Henry Francken nombró Inspector Adjunto y Kadosh a Michael Moses Hays, autorizándole a constituir Grandes Capítulos de caballeros del Sol y de Caballeros Kadosh en Norteamérica. Hays desempeñaría un papel muy importante en la historia masónica norteamericana, ya que fue Venerable Maestro de la Logia del Rey David (1769), en Nueva York, Gran Maestro de la Gran Logia de Massachusetts (1788) y nombró varios Grandes Inspectores en Filadelfia (1781). Uno de estos, el H. Spitzer, nombraría en 1795 Inspector Adjunto al H. John Mitchel, futuro Gran Comendador del Supremo Consejo creado en Charleston el 31 de mayo de 1801, primero del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
Pero la celebridad de Francken se debe a los manuscritos que nos dejó. El 30 de agosto de 1771, dos meses antes de que falleciera Etienne Morin, Francken concluyó el volumen que contenía los rituales de los grados 15º a 25º del Rito de Perfección, firmándolo como Príncipe del Real Secreto y Gran Inspector Adjunto. A continuación, copió los rituales de los grados 4º a 25º en dos manuscritos llegados hasta nosotros: uno, el fechado el 30 de octubre de 1783, destinado al Gran Inspector General David Small, se encuentra en poder del Supremo Consejo de la Jurisdicción Norte de EE.UU.; el otro, sin fecha, se encuentra en la biblioteca de la Gran Logia Unida de Inglaterra.
Francken consagró los últimos días de su vida a difundir en las Antillas y en Norteamérica el sistema masónico de veinticinco grados, llevado hasta allí por Etienne Morin desde Francia, llamado Rito de Perfección. Aquel Rito serviría de sólida base para la elaboración del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, mediante la adición al sistema de ocho nuevos grados realizada por el Supremo Consejo de Charleston, en 1801. Fueron los Inspectores Generales Adjuntos nombrados por Francken, de los que fue el primero el H. Hayes, quienes difundieron el Rito de Perfección en los Estados Unidos. La labor principal llevada a cabo por aquellos Inspectores fue la introducción del Rito de Perfección en las trece colonias británicas que habrían de obtener su independencia de Inglaterra y en las que la cultura francesa ejercía en aquel tiempo un fuerte impacto. Cabe destacar asimismo la presencia en el Supremo Consejo de Charleston de refugiados franceses de la talla de Grasse- Tully y Delahogue. Sería Alejandro Augusto de Grasse-Tully quien proseguiría la obra comenzada en Charleston, creando sucesivamente el Supremo Conejo de las Islas francesas de América y los Supremos Consejos de Francia, Italia y España.
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